Mercedes-benz GLE 400 Coupé

Todo Bueno

Suena el celular, al otro lado del auricular el editor me dice: “Está pendiente la prueba del Mercedes-Benz GLE 400 Coupé. Me confirmas…”. Yo solo escuché “Mercedes-Benz” y respondí: “OK, ¿dónde lo recojo?”. El clásico “te lo paso por mail” fue la respuesta…

Escribe: Tito Maruy

Camino al local de Mercedes-Benz me quedé pensando: “¿Y si estábamos hablando de un camión Mercedes?”. Revisando los correos leo “GLE 400 Coupé”. Me quedo pensando: “GLE son las nuevas siglas que reemplazan a la serie M; o sea, es una SUV, pero ¿y el ‘coupé’?”.

Hace poco Mercedes-Benz cambió la nomenclatura de sus vehículos teniendo como base las series A, B, C, E y S. Para las SUV las siglas comienzan con la letra G, derivada de la palabra alemana ‘geländewagen’, que designa a un vehículo todoterreno; seguida de la letra L, como en los sedanes, que es solo un conector para que se recuerden más fácilmente los nombres; y la última letra se refiere a la serie a la que es equivalente.

RT_mercedes_229

Llegamos hasta Mercedes-Benz y muy amablemente nos esperaban con la documentación lista; “eficiencia alemana”, pienso. Confirmación de la hora de retorno del vehículo, firme acá y esta es la llave, el auto es el azul… Volteo y, la verdad, no les puedo mentir, me quedé pensando, tratando de procesar lo que veía… Recuerdo: en 1984 Mercedes-Benz lanzó un vehículo que se convirtió en un ícono del automovilismo, el 190E 2.3-16; por primera vez creaba un sedán pequeño con un gran motor con desarrollo de Cosworth. BMW recogió el guante, agarró uno de sus sedanes de la serie E30, lo dejó en Motorsport, filial deportiva de la marca, y recibió de regreso el legendario M3 para hacer frente al 190. Hoy Mercedes-Benz nos mostraba el GLE Coupé, el único auto que compite contra la BMW X6 de la casa bávara en un segmento muy especial, SUV de 5 puertas coupé.

Ahora, la denominación de coupé tradicionalmente se usa para un auto de 2 puertas, como un Porsche 911 o un Toyota GT-86. Entonces, ¿qué es una SUV de 5 puertas coupé? Entendemos ahora que se refiere al sentido deportivo del vehículo más que al número de puertas. ¿Fácil de entender? La verdad que no, pero centrémonos en el vehículo de la prueba, el GLE 400.

RT_mercedes_229_4

Es una SUV mediana (4.80 m) de imponente presencia. La calidad de coupé se la otorga la forma y caída del techo desde el poste B hasta la compuerta posterior, con un matiz deportivo innegable, pero extraño en una SUV. La estética mantiene esa atracción que se crea solo al escuchar Mercedes-Benz. El frontal gira alrededor del emblema, enorme con respecto al volumen del área delantera, incrustada en una base circular con una persiana única, un golpe visual agresivo. Las formas del parachoques nos hablan de un trabajo de túnel de viento, centrado en mejorar el traslado del flujo hacia los laterales y a las áreas de enfriamiento del motor y frenos. Cada curva, cada ángulo, tienen una razón de ser al margen de lo estético.

Dos nervaduras recorren el capó para llevar corriente de aire hacia las ventanas de extracción de aire caliente del vano motor, por sobre los faros, de tamaño pequeño comparado con todo el resto. El capó gira en ángulo para llevar el flujo hacia los laterales, la línea de cintura sirve como guía de las manijas de las puertas, la línea de falda alta divide los flancos en áreas visualmente pequeñas, creando el efecto de ser más pequeñas de lo que son. Los arcos de los guardafangos están solo sutilmente marcados, sin volados exagerados, solo con unas pequeñas molduras. El remate posterior también nos recuerda el trabajo aerodinámico, la caída de la compuerta lleva flujo hacia el pequeño deflector de cola para crear carga a velocidad, este tratamiento nos recuerda al de la coupé de la serie C, sobrio y correcto.

El interior es sin duda “de lujo”. La calidad de los materiales es sobresaliente: el cuero, los tapices, los plásticos, los insertos de aluminio, los de símil de madera, los pespuntes. Todo es de una calidad impecable: el tablero con una gran pantalla LED central flanqueado por las 2 grandes ventilas de aire centrales, bajo estos los controles del audio y A/C, la botonera que activa varios de los accesorios. El tablero de instrumentos de 2 esferas laterales y pantalla central multifunción, amigable para la lectura y con los datos precisos. Cómodo, elegante y sofisticado son las palabras que podrían resumir la percepción que uno se lleva del interior. El espacio es amplio adelante y justo en los asientos posteriores.

El GLE 400 viene con un motor gasolinero V6 twin turbo de 3.0 litros con 333 hp acoplado a una caja de cambios automática de 9 marchas denominada 9Gtronic, que consume 6% menos combustible que la anterior de 7 marchas.

Con la llave en la mano subimos al auto. Primer golpe, literalmente. Cabezazo al marco interior de la puerta. El asiento estaba tan alto que era imposible no pegarse. Buscamos los controles de regulación del asiento que están, al estilo Mercedes, en la puerta, al lado de la manija de apertura. Ya en posición, regulamos los espejos, llave en su lugar, pisamos el freno y arranque. El motor cobra vida, el sonido es agradable con ese ronroneo ronco que nos confirma que estamos ante una manada de caballos de fuerza. Ahora, adelante… Oiga, ¡no tiene palanca de cambios! Solo 2 perillas de control, para la pantalla LED y para los programas de tracción. Buscamos el manual en la guantera y no estaba. Bueno, a descubrirlo. Análisis visual con check list mental, palanca de luces y direccionales, regulador de altura y profundidad del timón, paddle shift, palanca de limpiaparabrisas… Un momento, esa no es la palanca del limpiaparabrisas ¡Bingo! Donde debería estar la palanca del limpiaparabrisas hay una palanca que comanda la caja. Al centro es neutro; arriba, retroceso; y abajo, directa. Salimos del parqueo con cierta vergüenza por la demora, el vigilante ya nos miraba feo.

En la calle la performance es espectacular. Enseguida uno se da cuenta de que tiene entre manos un producto de altísima calidad y prestaciones, no solo por la aceleración del motor y el funcionamiento de la caja, imperceptible por momentos y grata al bajar cambios ya que hace ‘taco y punta’ en forma automática. La suspensión y los frenos son de por sí fuera de serie. Ese difícil equilibrio entre comodidad y performance está simplemente solucionado en el GLE Coupé. Tiene el Dynamic Select System, el que permite seleccionar 4 modos de conducción: Comfort, Sport, Sport + y Slippery, así como modificar los programas de la suspensión neumática, la unidad de potencia y transmisión. El uso de los paddles para cambiar acrecienta el espíritu deportivo, sin ninguna duda, llevándote a creerte un Lewis Hamilton cuando solo eres un simple ciudadano, pero soñar no cuesta nada…

Podemos discrepar en cuanto al impacto del diseño, pero no podemos dudar de que estamos ante un imponente ejemplo de tecnología puesta al servicio del conductor, con un sinnúmero de ayudas y una lista accesorios muy completa. Por lo menos de lo que yo conozco, los tiene todos.

El clásico “vaya, pruebe y decida” es más que nunca un consejo que debe tomar, el solo hecho de probar el GLE 400 vale la pena…

RT_mercedes_229_3

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s