ROAD TEST

MITSUBISHI NEW OUTLANDER 2019 2019

(All New)
Septiembre 2019
Por: Juan Carlos de la Fuente

Renovación positiva

La Mitsubishi Outlander fue presentada en Japón hace casi veinte años. Lógicamente, tenía un diseño acorde a esa época y dimensiones más discretas; era el ingreso de la marca de los tres diamantes al mundo de las camionetas utilitarias compactas. Desde entonces, han pasado tres generaciones y la actual, que nos acompaña desde 2013, se mantiene vigente y ha recibido un reciente rediseño para seguir batallando en este segmento tan peleado de las SUV.

Las dimensiones se mantienen iguales, con un largo de 4.70 metros, 1.81 m de ancho y 1.71 m de alto.

Línea roja, por favor no modificar

Los cambios que recibe la nueva Outlander son principalmente estéticos y debemos tener un ojo bastante entrenado para poder reconocerlos. Sin embargo, a pesar de que no son tan evidentes, sí permiten notar un diseño más fresco y atractivo.

En la parte frontal, los faros reciben un tratamiento interno que consiste en un contorno enmarcado para los proyectores LED, que antes estaban solos; de esta forma se logra la apariencia de tener un conjunto óptico tipo Matrix LED, propio de autos de alta gama. La máscara mantiene a su vez sus formas, pero deja el listón cromado que une ambos faros por un color gris claro en acabado brilloso. Y si dirigimos nuestra atención a la parte baja del paragolpes, notaremos que ahora en lugar del falso patín hay un marco cromado en forma trapezoidal que se adapta a las formas del Dynamic Shield, lenguaje de diseño de la marca.

El lateral conserva sus formas. Quizá la única variación que se aprecia es el diseño de aros de aleación multi-rayo en dos tonos de color, aunque se mantiene el tamaño de 18 pulgadas y también los neumáticos en medida 225/55R18. Y lo bueno es que la rueda de repuesto que se aloja debajo de la alfombra en el maletero es exactamente igual a las otras cuatro.

En la parte posterior, la Outlander mantiene los grandes faros con tecnología LED y los detalles cromados en las esquinas interiores de los faros. El paragolpes ha tenido un incremento de tamaño en el falso patín que mantiene el color gris claro. La salida de escapes se mantiene oculta y con dirección al piso, como siempre.

LA CALIDAD SE MANTIENE 
El interior permanece igual: mantiene sus formas curvas y la misma buena calidad y ergonomía de siempre. Se observan tonos oscuros con predominio del negro y plásticos decorativos que simulan fibra de carbono en forma de listones que recorren las puertas y una parte del tablero. También hay detalles en color negro brillante en la parte central del tablero y otros plásticos en tonos color aluminio que hace juego con el resto de materiales del interior. Una combinación de colores que siempre funciona para brindar elegancia y sobriedad.

Los asientos delanteros son abutacados y esto nos brinda un buen soporte lateral. El asiento del piloto ofrece además ajuste eléctrico para regular el desplazamiento, altura, inclinación y la forma lumbar. Los demás asientos de la segunda y tercera fila tienen formas más convencionales. Todos están tapizados en cuero con una textura suave y un aroma agradable. El pomo de la palanca de cambios y el timón están también forrados en cuero, y este último se puede ajustar en altura y profundidad y nos brinda controles a distancia para la radio, para contestar llamadas y el control de velocidad crucero.

La consola central que es alta tiene una buena ubicación para la pantalla táctil de 6.1” de infoentretenimiento, que permite conexión a cualquier dispositivo móvil; puede controlar ciertos reglajes del sistema y también muestra la cámara de retroceso con líneas de ayuda. El sistema de climatización se encuentra justo debajo y permite el control de temperatura de forma independiente para piloto y copiloto.

El sistema de audio es de 4 parlantes y 2 tweeters, radio AM-FM, Bluetooth, ingreso USB (con opción a carga rápida para celulares) y AUX. La conectividad es con Apple Car Play y Android Auto, con lo que todas las aplicaciones del teléfono se pueden utilizar a través de la pantalla táctil.

Tenemos por un lado al 2.0 litros de 145 hp y 20 kg.m de torque, y por otro la opción más potente, de 2.4 litros con 167 hp y 22.6 kg.m.

Línea roja, por favor no modificar

SEGURIDAD Y MECÁNICA 
Un detalle curioso que aporta a la seguridad es el espejo retrovisor interior, que tiene sistema de atenuación automática de reflejo para disminuir el efecto de ceguera cuando el vehículo que viene atrás nos pone las luces altas.

Obviamente, la Outlander dispone de dos bolsas de aire en la versión de entrada, pero llega hasta las siete bolsas en las variantes más equipadas, como la que probamos. La carrocería RISE de deformación controlada y absorción de energía ayuda de forma pasiva a mitigar los golpes bruscos producidos en una colisión, reduciendo así de manera significativa los daños que podrían sufrir los ocupantes de la cabina. En cuanto a los frenos, este modelo de Mitsubishi cuenta con sistema ABS, EBD, BA. También trae sistema activo de estabilidad ASC que controla la tracción en superficies resbalosas.

El ingreso y arranque de esta SUV es sin llave, con sistema KOS; la compuerta es de apertura eléctrica automatizada y las lunas y espejos son también eléctricos. Las dimensiones se mantienen iguales, con un largo de 4.70 metros, 1.81 m de ancho y 1.71 m de alto. La distancia entre ejes es la misma y funciona muy bien pues permite un espacio en la cabina bastante holgado. Es cómodo. Además, podemos elegir entre cinco o siete plazas de asientos con las dos motorizaciones disponibles.

La oferta mecánica de la Outlander también es la misma que la versión anterior. Por un lado tenemos al 2.0 litros de 145 caballos y 20 kg.m de torque, y por otra la opción más potente, de 2.4 litros con 167 caballos y 22.6 kg.m de par que pienso es la más adecuada sobre todo si optamos por las tres filas de asientos y deseamos equipar la tracción a las 4 ruedas. Ambos motores llevan la tecnología MIVEC de control variable de válvulas y responden ágilmente, aunque el 2.4 es más holgado y el diferencial de consumo de combustible no es tan grande en la ciudad.

Los dos motores van unidos de serie a una caja automática CVT INVECSIII de suave andar, que no es ruidosa y cuenta con mandos detrás del timón para simular los cambios de marcha. No soy un fan de las cajas de cambio variable, pero muchas marcas han sabido evolucionar estas transmisiones, como en el caso de Mitsubishi que nos ofrece una caja bastante confortable y que puede emular correctamente el paso de marchas si usamos la opción manual junto al modo “Sport”. Entiendo que un usuario de Outlander no busca sensaciones deportivas, sino mas bien seguridad, confort y calidad de marcha. En ese sentido, esta SUV cumple muy bien esos aspectos con el conjunto motor - caja.

La Outlander se ofrece equipada con el sistema de tracción All Wheel Control, que viene con tres modos: Eco, Auto y Lock, dependiendo de las condiciones en la que nos encontremos. Es otro de los sistemas que la marca ha sabido desarrollar muy bien. En todo caso, Mitsubishi ofrece en todos sus vehículos una garantía generosa de cinco años o 100 mil kilómetros, lo primero que ocurra, contra los desperfectos de fabricación.

Seguir leyendo

Regresar

TAMBIÉN EXPLORAR Conoce otras publicaciones de Prensa del Motor

GUÍA TOYOTA

Guía de carreteras y turismo más completa y actualizada del Perú.

/Guía Toyota

TRANSPORTE TOTAL

Periódico mensual con toda la información de vehículos comerciales.

/Transportetotal

NUEVO

N°263
Octubre 2019