ROAD TEST

HONDA ACCORD 2019 2019

(All New)
Agosto 2019
Por: Tito Maruy

El gran cambio

Hace algunos años atrás tuvimos la oportunidad de probar el Honda Accord de novena generación, un sedán mediano, elegante, cómodo, con un potente motor V6 de 3.5 litros aspirado (280 hp) y caja automática de 6 marchas. De líneas sobrias y redondeadas, de serena belleza, era, como diría mi esposa, un “auto de tío”. La décima generación, sin embargo, ha dado un vuelco total a lo conocido para el Accord. Es un cambio profundo, un borrón y cuenta nueva. 

Comencemos por el exterior. El nuevo Accord le dijo adiós a los perfiles redondeados e inocentes y hoy muestra una agresividad en el trazo muy similar al Civic; el Solid Wing Face que es la característica común de la marca. Ese diseño del frente que combina la máscara, los faros y el mascarón inferior, trabajada como un todo; comenzando por esa larga pestaña cromada que va de lado a lado sobre los angostos faros halógenos, la forma de la funda del parachoques que parecen alas acunando el conjunto de máscara y faros. Bajo estos, los neblineros quedan al final de una larga falsa toma de aire angular que denota un detallado estudio aerodinámico.

La marcada línea de cintura corre a lo largo del lateral de faro a faro; la línea de falda en cuña, junto con el estribo, reducen el impacto visual de las partes planas del lateral haciéndolas ver más pequeñas de lo que son. La caída del techo desde el pilar central hacia la maletera es bastante abrupta, casi como en un cupé; el borde exterior del techo no acaba en la base del parabrisas trasero sino que se introduce hasta los laterales de la misma tapa de la maletera, con lo que se perfila mucho la silueta lateral del Accord. Los faros traseros, en forma de “C” alargada, al estilo de los del Civic pero más discretos, combinan perfectamente con todo el conjunto posterior, más clásico si se quiere.

Un habitáculo amplio, muy bien ensamblado y sin ruidos molestos. La calidad del Accord es innata.

Línea roja, por favor no modificar

ELEGANTE SOBRIEDAD
El interior es mucho más sobrio en diseño que el exterior; es elegante, con materiales de muy alta calidad y con gran detalle en el ensamblaje. El tablero sin recargos tiene plástico blando para la cobertura superior que cae en capa hacia la línea central. Hay insertos en aluminio y la pantalla de 8” tiene un rol protagónico, aunque no es 100% táctil; mantiene en los lados botones reales para algunos comandos, así como perillas para el volumen y las estaciones de la radio. La pantalla se convierte en monitor de la cámara de retroceso y del Lane Watch System, que no es otra cosa que una cámara integrada al espejo retrovisor derecho; cuando uno pone la direccional, automáticamente recibimos la imagen del lateral mirando hacia atrás, pudiendo ver si viene un motociclista, ciclista o peatón en el punto ciego desplazándose en el sentido en el que queremos girar. Es muy útil porque viene con líneas marcando los límites del espacio lateral.

El timón es forrado en cuero. Hay controles para el equipo de música, teléfono, control de velocidad crucero y la pantalla de instrumentos que tiene en el lado derecho un velocímetro común pero que en el lado izquierdo es una pantalla en la cual uno puede escoger qué datos se quiere ver: desde un tacómetro idéntico a un analógico, consumos, distancias, autonomía, mapas, etc.

Loa asientos son en eco-cuero, de buen diseño y forma; el del piloto tiene hasta 12 posiciones de regulación para adaptarse a cualquier conductor y dos memorias para grabarlas. Me sorprendió lo bajo que puede uno poner el asiento del conductor, en una posición más cercana a un deportivo que a un sedán. Los pasajeros van ciertamente cómodos, pero cuidado con aquellos que midan más de 1.80 metros: lo pronunciado de la caída del techo hacia la maletera hace que el cielo raso quede a pocos centímetros de la cabeza, por lo que es mejor que vayan adelante. De todos modos, el espacio para las piernas es suficiente así el conductor retroceda todo el asiento. Esto evidencia que el Accord no es un auto pequeño, lo cual se nota más en el interior que en el exterior a pesar de medir 4.88 m de largo, 1.86 m de ancho, 1.46 m de alto y tener una distancia entre ejes de 2.83 m.

Para el entretenimiento el nuevo Accord trae un gran equipo de sonido AM-FM de 180 watts con 10 parlantes, la pantalla touch screen de 8”, conector USB y Auxiliar, Bluetooth, Android Auto y Apple Car Play para estar bien conectados a tu smartphone. A todo esto se suma el aire acondicionado bi-zona, espejos exteriores plegables, espejo interior con oscurecimiento automático y sensores de distancia: dos delanteros y cuatro traseros.

MECÁNICA Y MANEJO
El nuevo Accord se ofrece en dos motorizaciones: el L15B7-VTC turbo de 1.5 litros a inyección directa de gasolina, que eroga una potencia de 198 hp a 5,500 rpm, un torque de 260 Nm entre 1,600 y 5,000 rpm y es el que equipa a “nuestro” Accord, y la versión más musculosa, el K20C4 2.0 litros, también turbo, con inyección directa de gasolina, que genera 247 hp a 6,500 rpm y 370 Nm de torque entre las 1,500 y 3,500 rpm. La primera está equipada con una buena caja CVT, y la segunda con una automática de 10 cambios. Adiós a los motores normalmente aspirados de gran cilindrada; downsizing en su mayor expresión.

Los frenos son de disco en las 4 ruedas, con ABS y EBD. Pero además se cuenta con asistencia de arranque en pendientes HSA, estabilizador con control de tracción VS y freno de mano eléctrico con Brake Hold.

Con la llave inteligente en el bolsillo, basta acercar la mano a la manija de la puerta para que salten los pestillos (bueno, no saltan porque están alojados en forma horizontal y no vertical). Una vez cómodo, pisas el pedal de freno, aprietas el botón de arranque y a andar. MI primera impresión, no los voy a engañar, es que parece ruidoso, sobre todo cuando sales desde detenido, pero de inmediato te sorprende el nivel de minuciosidad con el que está construido. Con un peso seco de alrededor de 1,500 kg, se siente algo lento al salir, pero apenas pasas los 1,600 rpm la cosa cambia, la baja cilindrada se potencia en la medida que la eficiencia del turbo va mejorando, la aceleración se torna buena, la respuesta al acelerador acompaña la pretensión de velocidad y la recuperación también es buena con un ligero “lag” propio del motor turbo. En comparación con la generación anterior, la suspensión tiene un taraje más firme, cambiando un poco de comodidad en baja por estabilidad a mayor velocidad, confirmando así el cambio de personalidad del conjunto general.

La maniobrabilidad es muy buena, típica de Honda; la estabilidad también. Las lluvias matinales, que ahora son más que pequeñas garúas invernales, nos permitieron probar los controles de tracción y estabilidad, manteniendo todo el tiempo el control. Lo mismo pasó con los frenos; es bueno el tacto y la respuesta a la modulación de la presión en el pedal. Ayudan también los neumáticos 235/40 R19, montados en aros Glint Black. La visión periférica es buena, salvo por la luneta posterior con las cabeceras extendidas que ocupan buen espacio visual, pero los retrovisores tienen buen tamaño para ayudar. Me olvidaba: el nuevo Accord viene con 8 airbags y soportes Isofix para el asiento del bebé.

El precio de la unidad probada es de US$ 36,990. En lo personal, este cambio de personalidad del Accord me agrada, pero vaya, pruebe y decida, a ver si concordamos...

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Agosto 2019