ROAD TEST

PORSCHE 718 CAYMAN 2019

(All New)
Marzo 2019
Por: Juan Carlos de la Fuente

Intensas emociones

A mediados de los años 50, Porsche produjo un automóvil específico para las carreras: lo llamaron 550 Spyder y estaba inspirado en el 356. Era un auto muy bajo, para ser lo más eficiente posible en competencia, también muy ligero y llevaba un motor de 4 cilindros, naturalmente aspirado y enfriado por aire, como todo Porsche de antaño. El motor de solo 1.5 litros estaba ubicado en posición central, lo que permitía un balance perfecto en la distribución de pesos, factor importante en una competencia. Ganó varias carreras, incluyendo el Targa Florio, y batalló de tú a tú con autos de mucha mayor potencia.

Con esta experiencia previa, Porsche mejora su exitoso 550 Spyder y nace el 718. El nuevo modelo trae varios cambios en la mecánica, pero mantiene su configuración de motor central y 4 cilindros opuestos y consigue más éxitos que su predecesor. Actualmente, Porsche decidió rebautizar a sus modelos más pequeños, Boxster y Cayman, con el prefijo 718 para alinear la gama y también porque estas últimas generaciones del 718 Boxster y del 718 Cayman, montan un motor de 4 cilindros opuestos, tal como ocurrió con sus predecesores. Pero nos vamos a centrar en el 718 Cayman, que llegó más tarde que su homólogo 718 Boxster y con el que la única diferencia que existe es que uno es un cupé y el otro un roadster.

VISTA EXTERIOR
Este nuevo 718 Cayman tiene unas líneas más afiladas y en general se le ve más robusto. Transmite una sensación de poder que descarta el concepto que algunos tenían de “el 911 que no pude comprar”.

Sus faros delanteros son bi-xenón de serie y existe la opción de faros LED con cuatro puntos característicos de luz diurna de la marca, que se asemejan bastante a los faros del 911 pero mantienen su propia personalidad. Las entradas de aire están en la parte baja del parachoques; son más grandes que la versión anterior y están acompañados por una línea de faro LED para los intermitentes.

La silueta lateral evidencia que es un Cayman: la parte delantera es alargada, la cabina está retrasada y el remate es muy compacto. Detrás de las puertas encontramos las entradas de aire laterales, que son ligeramente más grandes y cuentan con dos pasos que hacen de difusores para dirigir el aire correctamente hacia el motor, que ahora es turbocargado y necesita un mejor flujo de aire.

La parte trasera lleva unos faros que se unen mediante un listón horizontal de color negro que alberga a la vez el logotipo de Porsche en 3D. Personalmente, creo que este detalle le da un aspecto más agresivo. Los faros son LED, con fondo oscuro y cuatro puntos de luz que realzan el espectáculo de noche.

EL INTERIOR
Como todo Porsche, el 718 Cayman es personalizable, por lo que en ese apartado tenemos un sinfín de combinaciones y elementos con qué equipar el auto. Todo dependerá de nuestro gusto y, claro está, de la cuenta bancaria.

El esquema de diseño es típicamente Porsche, con formas simétricas y todo en orden. La posición de los asientos es realmente baja, como los autos de carrera, y el conmutador de encendido al lado izquierdo. Todos los materiales son de altísima calidad y se percibe una solidez en el ensamblado que hay que reconocer.

De serie, el 718 Cayman lleva el Porsche Communications Management (PCM), la pantalla táctil que vemos en el centro del tablero: un sistema que nos permite gestionar los diversos parámetros de conectividad, audio, sonido, teléfono y navegación, siempre y cuando esté permitidos en nuestra zona. Existen opciones adicionales, como el Porsche Car Connect, que permite conectar y ver el auto mediante nuestro celular, aplicaciones de Apple Car Play y el Connect Plus que permite conectar el celular con el PCM para brindar datos y así tener información del tráfico en vivo, por citar un ejemplo.

BAJO EL CAPÓ
El 718 Cayman trae motores turboalimentados de 4 cilindros; es la mayor novedad que podemos encontrar en esta generación que se despide de los clásicos 6 cilindros atmosféricos. Lleva un motor de 2 litros con turbo convencional y desarrolla 300 caballos de potencia. También está la variante Cayman S, que lleva un propulsor de 2.5 litros con turbo de geometría variable y nada despreciables 350 caballos, potencia similar a la que desarrollaba un 911 de hace un par de generaciones atrás.

La inclusión del turbo en estos motores ha traído consigo el regalo de un gran torque. Específicamente, en el caso del Cayman que probamos, contamos con 380 Nm (90 Nm más que su antecesor) que están disponibles desde las 1,950 rpm hasta las 4,500 rpm. Eso quiere decir que tenemos un motor en el que no es necesario pisar tanto para poder divertirse. Como dato adicional, el Cayman S genera 420 Nm de torque (50 Nm más que antes) desde las 1,900 rpm hasta las 4,500 rpm. Ambos son motores muy elásticos que te permiten tener un goce extra si los llevamos hasta las 7,500 rpm, donde la cosa se pone más picante.

Otra de las ventajas de estos nuevos motores turboalimentados es el bajo consumo respecto a los anteriores. En este aspecto, podemos llegar tranquilamente a bordear los 28 o 30 km/gl en la ciudad, lo que está muy bien para un deportivo que corre bastante. Por ejemplo, llegar a 100 km/h desde cero le toma menos de 5 segundos con la caja PDK que lleva de serie y la velocidad final se sitúa en 275 km/h.

MANEJANDO UN CAYMAN
El acceso a un deportivo no es fácil, pero el esfuerzo dura solo dos segundos. Luego estamos sentados cómodamente y basta hacer un par de ajustes al asiento y al volante para conseguir la postura ideal. El timón es perpendicular al piso y el asiento casi al ras del suelo, como tiene que ser un deportivo de verdad.

La dirección es muy precisa y el motor sí que es elástico, aunque quienes busquen las sensaciones más puras de este auto tendrán que ir en modo Sport. La caja es muy rápida y puede andar en marchas altas sin ningún problema; el torque que genera el motor es suficiente para mover con facilidad los 1,380 kg del conjunto.

El sonido del motor es muy agradable; es ronco, pero no llega a ser invasivo en la cabina. En todo caso, el 718 Cayman podría servir para una escapada de fin de semana. Para esto, felizmente tiene dos espacios de carga: uno adelante, de 150 litros, y otro atrás de 180 litros. Es suficiente espacio para un viaje corto en pareja.

Lamentablemente, no tuve tiempo para exprimirle toda la potencia que tiene. Sin embargo, puedo afirmar que no tuvo ningún problema para encarar las curvas, que se maneja fenomenal y que es impresionante que te invite a incrementar la velocidad al pasar las curvas porque se siente firme, muy seguro en todo momento. Su arquitectura es perfecta, se siente el balance de pesos impecablemente distribuidos.

CONCLUSIONES
Si bien el 718 Cayman no es un auto al que todos pueden acceder y algunas personas extrañarían el sonido que hacía el motor de 6 cilindros sin turbo, tenemos que admitir que esta nueva versión tiene mejores prestaciones y una mayor eficiencia de consumo. Es, sin lugar a dudas, una caja de emociones fuertes, capaz de brindar sensaciones cercanas a las de un 911 por un precio muchísimo menor.

Seguir leyendo

Regresar

TAMBIÉN EXPLORAR Conoce otras publicaciones de Prensa del Motor

GUÍA TOYOTA

Guía de carreteras y turismo más completa y actualizada del Perú.

/Guía Toyota

TRANSPORTE TOTAL

Periódico mensual con toda la información de vehículos comerciales.

/Transportetotal

NUEVO

N°258
Mayo 2019